domingo, 19 de agosto de 2012


VIVIR LLENOS DE DIOS, LA MEJOR INVERSIÓN


El que come mi carne y bebe mi sangre, vive unido a mí, y yo vivo unido a él. El Padre, que me ha enviado, tiene vida, y yo vivo por él; de la misma manera, el que se alimenta de mí, vivirá por mí. 
San Juan 6:56,57

 “El número de personas ocupadas en el mercado laboral del país ha crecido en fechas recientes, pero la mayor parte lo ha hecho en condiciones de precariedad, es decir, con niveles salariales bajos y sin acceso a servicios de salud, afirmó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Considera que para estimular un mayor incremento del empleo de calidad, debe acelerarse el crecimiento de la economía y mantenerlo a tasas elevadas.
Para ello, debe mantener la estabilidad macroeconómica, estimular la inversión y un ambiente de seguridad y Estado de derecho, así como aprobar las reformas estructurales que requiere el país, como la fiscal, la laboral y la energética.”

Según el Fondo Monetario Internacional, México ocupa el lugar 14 dentro de las 25 economías más grandes del mundo. A pesar de ello, las condiciones de vida en la  mayoría de los mexicanos, no reflejan el lugar que ocupa la economía mexicana a nivel mundial. Ya que la distribución de las riquezas no se ha repartido de manera equitativa, y la división entre ricos y pobres es cada vez mayor.
Ahora bien, ¿Acaso será cierto que los mexicanos no podrán aspirar a un empleo digno, con el que puedan vivir bien y tener acceso a servicios de salud, hasta que exista una economía estable y reformas estructurales?
O ¿Acaso existirá otra forma de alcanzar el sueño de vivir una vida estable, con las condiciones básicas que permitan llevar una vida dedicada al crecimiento integral?, Tú ¿que crees?
En el evangelio de este domingo, San Juan 6:53-59, encontramos una muy importante ayuda, para reflexionar a cerca de esta situación que vivimos actualmente en México, y no solo en nuestro país, pues estas inequidades se viven actualmente en casi todos los países del mundo. Entonces, ¿Que nos dice Cristo para esta situación?

Veamos, tal vez cuando leemos, “comer su carne y beber su sangre” nos puede sonar como una frase un poco extraña si lo interpretáramos literalmente. Pero debemos ir al fondo de lo que Jesús quiso decir realmente con estas palabras.
Durante siglos, esta expresión ha resultado ser grotesca o fantasiosa para personas ajenas al cristianismo durante distintas épocas. Pero, para los oyentes de Jesús, al escuchar esto, surgía en sus mentes imágenes muy familiares relacionadas con los inicios de su propia historia. Y es que escuchar esto era perfectamente normal para quienes conocían el sacrificio en el mundo antiguo.
En ese mundo antiguo se ofrecían animales en sacrificio, parte de la carne que se quemaba era para los sacerdotes y otra parte se le devolvía al que había presentado esa ofrenda, entonces esta persona hacía una fiesta invitando a sus amigos, la cual se llevaba a cabo en el recinto del templo. En esa fiesta se consideraba que el invitado de honor era el dios al que se le había llevado tal sacrificio. Porque al habérsele ofrecido esa carne, se creía que la divinidad había entrado en ella, y al comerla se creía que la divinidad entraba para habitar en la persona que la consumía. Y cuando volvían a sus casas, creían literalmente que volvían llenos de la divinidad.
Tal vez nos puede parecer este un acto de idolatría, o que aquellas personas fueron engañadas. Pero ellos estaban seguros de estar llenas de su dios cada vez que volvían a participar de un sacrificio parecido.
Entonces para los oyentes de Jesús, esas palabras no sonaron tan fuera de la realidad.  

Ahora bien, ¿Cual era la necesidad del ser humano en aquella época? ¿Para que hacían sacrificios de animales? Pues para sentir que la divinidad se podía llevar dentro de si mismos. Por esa razón se tuvieron que hacer tantos sacrificios, de animales como de humanos en otras culturas. Para poder tener una conexión con el dios al que le rendían culto. La mayoría de las religiones existen por esa razón, pues era vital sentir que su dios los acompañaba, los protegía y les proveía de sus necesidades. Y ¿Que querían que les proveyera la divinidad?, pues compañía en su soledad, prosperidad en la inestabilidad, felicidad en la amargura, valentía frente al miedo, redención frente a la culpa. Todos participaban, ya fuera por compromiso, por que la mayoría lo hacía, pero nadie se escapa de sentir esa necesidad de vivir cerca de la  divinidad.
Lamentablemente algunos líderes en todas las épocas, sobre todo lideres religiosos y políticos, se han aprovechado de está necesidad que tiene el pueblo, y la han utilizado para satisfacer fines egoístas y que tanto daño han hecho, ocasionando que no hayamos podido alcanzar la equidad y justicia que necesita la humanidad.
Por esa razón la lectura de hoy nos apunta hacia la esencia de las palabras de Jesucristo. Dios está observando toda la infamia que se vive en el mundo, él, intenta abrirnos los ojos de mil maneras. Él nos dice, yo soy el que saciará tu necesidad, “come mi carne y bebe mi sangre”. Yo puedo rescatarte de tu soledad, yo puedo sanar tus miedos, yo puedo llevarte a la felicidad, yo puedo darte la estabilidad, yo puedo saciarte de vida.

Lamentablemente hay mucha tiranía en algunas instituciones o regímenes que han perdido de vista los derechos del pueblo, y no han querido ver al ser humano como un ser de amor lleno de la esencia de Dios. Pero, a pesar de ello podemos cambiar la situación de México, ¡Claro que si! Y precisamente lo podemos lograr con su esencia, su vida dentro de nosotros, su amor que nos envuelve y eso cambia todo. Así es, la esencia de Dios cambia la manera de pensar, la manera de actuar, la manera de vivir.

Hermano y hermana, yo te animo a que sigamos cambiando a México, pero partiendo desde dentro de nuestro ser interior, allí en donde comiendo la carne de Cristo, podemos cumplir el propósito de vivir una vida digna, y en donde bebiendo de su sangre, podemos comenzar a vivir nuestra vida eterna a partir de hoy. Dios ya esta dentro de nosotros, ya no tenemos que doblegarnos ante la tiranía de los egoísmos, y que han preferido decir que Dios es ajeno a ellos por conveniencia. Vive tu vida con fuerza. Dios ya vive en ti. Y nunca dejes de practicar de ver a Dios en cada ser humano que te encuentres en tu camino, rico, pobre, con educación, sin educación, mujer, hombre, de cualquier raza u orientación sexual, porque todos llevamos a Dios dentro de nosotros, todos llevamos vida y la vida solo viene de Dios.

Es así que nuestra Santa Eucaristía toma aún mas sentido, pues nos damos cuenta de que celebramos y compartimos juntos del mismo pan y del mismo vino, esos dos elementos que representan la carne y la sangre de Cristo, y que cuando los tomamos con fe y con una mente abierta, nuestra disposición y la entrega de Dios se funden en un solo acto, llenándonos de la fuente única de vida, de bienestar, de paz y de prosperidad.
Eso es lo que el mundo necesita antes de las reformas o la estabilidad económica, todo eso será importante y alcanzable, pero no debemos dejar de lado lo esencial por atender lo urgente, y lo esencial es llenarnos de Dios, como lo dijo Jesús, “El Padre, que me ha enviado, tiene vida, y yo vivo por él; de la misma manera, el que se alimenta de mí, vivirá por mí.”  AMÉN.


Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.
robertoaguilar.75@gmail.com

19 de agosto de 2012.

domingo, 12 de agosto de 2012

ESTOY UNIDO CON EL RESTO DE LA HUMANIDAD


 “Yo soy ese pan vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan, vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi propia carne. Lo daré por la vida del mundo” San Juan 6:51

“Es muy probable que ustedes piensen que soy un exagerado sin remedio y estarán en todo su derecho, sobre todo si les digo que desde este gobierno federal está a punto de cometerse el peor robo a la Nación de todos los tiempos. O sea, un crimen de Estado. Sí, ya les adivino a algunos las caras de escepticismo, nomás les pido chance para explicarles que se trata de la compra, ya casi amarrada, de un nuevo avión presidencial a un precio de 750 millones de dólares, que según el señor Poiré y la Secretaría de la Defensa, urge por seguridad nacional y la del Presidente…]”Sinembargo.mx/video comentario de Ricardo Rocha 10 de agosto de 2012.https://www.youtube.com/watch?v=3GRc7zcHdf8&feature=player_embedded#! 

¿Qué es lo que realmente necesitará nuestra nación? Seguridad nacional, Seguridad para el presidente O bienestar para el pueblo de México. ¿Qué será lo más urgente? Y continúa Ricardo Rocha en su video comentario diciendo “[…Pero lo que no nos han dicho nuestras generosas autoridades es que ese costo representa 9,980 millones de pesos que equivalen a 98 Universidades de a 100 millones cada una, 196 prepas o secundarias de a 50, al menos 9 hospitales equipados de más de 1,000 millones de pesos cada uno, o 19,600 casas de 500 mil pesos…]”, Y termina Ricardo Rocha diciendo que […esto es un insulto a … 3 millones de desempleados, 14 millones de informales que apenas sobreviven cada día…]”.

Existen muchas cosas injustas que están ocurriendo en nuestra sociedad, pero no todas las podemos frenar de manera instantánea como quisiéramos, existe todo un sistema el cuál no podemos controlar desde nuestra intervención personal o nuestra opinión. Sin embargo, sí hay algo que podemos hacer para construir una mejor sociedad. Pero antes que nada, debemos respondernos esta pregunta ¿Hasta dónde estoy dispuesto a hacer por los demás?

En la porción del Evangelio de hoy (San Juan 6:37-51), Jesús expone ante sus oyentes lo que él está dispuesto a hacer por el resto de la humanidad. Esto era algo difícil de comprender para sus oyentes, ya que en el mundo en el que Jesús vivió, las costumbres eran muy distintas a las nuestras. En aquella época solo se concebía a un dios nacional, un dios que solamente estaba del lado del que cumplía con las tradiciones y leyes judías, un dios que únicamente premiaba la obediencia de los más religiosos, y que castigaba a aquellos que le desobedecían o que no cumplían con las órdenes de los líderes religiosos.  
Jesús entonces, presentó la verdadera esencia del Dios de los judíos, un Dios que está dispuesto a darse a conocer tal como siempre ha sido. Un Dios que no solo ama, sino que el amor es parte de su ser, un Dios que no solo perdona, sino que quiere dar a conocer que él habita en cada persona. Un Dios que no solo está dispuesto a dar el pan de cada día, sino que quiere darnos a conocer la capacidad que tenemos para crear un presente de justicia y equidad. Y sobre todo un Dios que siempre ha estado presente más allá de los muros del templo de Jerusalén y más allá de las fronteras de la tierra prometida de Israel.  

Para nosotros en esta época es aún difícil comprender las palabras de Jesús, pero aún así el mundo ha comenzado a escuchar esas palabras, que siguen estando presentes en las conciencias, y sobre todo a intentar ponerlas en la práctica. Aunque sea una minoría, eso es lo que se necesita para iniciar el cambio. Por ejemplo, en 1994 la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo en (El Cairo, Egipto) planteó 15 principios, dos de los cuales dicen así. “2. Los seres humanos son el objetivo del desarrollo sostenible. La población es el recurso más importante y valioso de una nación. Los países deben asegurarse de que los individuos tienen las oportunidades de explotar sus potencialidades. Tienen el derecho de tener un adecuado nivel de vida ellos y sus familias, incluyendo alimentación adecuada, vestuario, vivienda, agua y servicios sanitarios. 3. El derecho al desarrollo es un derecho inalienable universal y parte integral de los derechos humanos y los seres humanos son el objetivo fundamental del desarrollo, el cual no debe comprometer el de las futuras generaciones.”
Al leer estos dos puntos, pareciera como si se hubieran entendido las palabras de Jesús, “y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha dado… El pan que yo daré es mi propia carne. Lo daré por la vida del mundo.” Y el anuncio de Jesús trasciende aún más. No solo nos ha prometido dar el pan de cada día, sino también un pan que nos da vida eterna. Pero, ¿que entender por vida eterna?, pues la conciencia de estar vivos, la conciencia de ser felices, conciencia del poder que tenemos en nuestro ser, y que por medio de un cuerpo físico podemos crear vida, crear amor, crear una realidad. Jesús nos ha enseñado también que al ser portadores de la esencia de Dios, somos coparticipes de la creación, y eso nos hace también responsables del bienestar o malestar de nosotros mismos, reflejados en los demás. Es así, que Jesús nos invita a reflexionar sobre nuestra actitud, con respecto a aquellos que llamamos nuestro prójimo, que más bien deberíamos llamarles hermano y hermana, no en el sentido religioso, sino en el sentido de portadores del  mismo ser, la esencia de Dios.

Hermano y hermana, eres uno con Dios, pero también eres uno con el resto de la humanidad, porque en ellos también está el mismo Dios. En realidad no estás tan distanciado de los demás, se nos ha enseñado a dividirnos con religiones, con fronteras, con partidos políticos, con niveles sociales, con estilos de casas, con estilos de vida, etc. Pero eso lo hemos creado los seres humanos, y en el momento que así lo queramos podemos descontinuar esas divisiones, eso sería más sano para nuestra existencia. Nadie es pobre o ignorante por elección propia, todo es una consecuencia de los valores con los que estamos viviendo a diario. Es por eso que cuando comienzan a resquebrajarse esas divisiones, comienza a surgir la unidad entre grupos diversos. Y eso es, a lo que Dios siempre ha querido llevarnos, porque él no creó seres que se dividieran a sí mismos, sino seres que administraran la creación, pero no pasando por encima del mismo derecho que tienen los demás seres humanos, eso está en contra de la misma naturaleza.  Es por eso que te invito a responder esta pregunta, ¿Hasta dónde estoy dispuesto a hacer por los demás?

Reflexiona antes de responder, date cuenta que los demás no son ajenos a ti, porque más bien son parte de ti, son como una extensión de tu vida y de tu ser. Y entonces, después de esa reflexión, sabrás responder también ¿Qué es lo que realmente necesita nuestra nación? Y así comprenderás las palabras de Jesús cuando dijo, El pan que yo daré es mi propia carne. Lo daré por la vida del mundo” AMÉN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.
robertoaguilar.75@gmail.com

12 de agosto del 2012.

domingo, 5 de agosto de 2012

NO SE TRATA SOLO DE EXISTIR, 
TAMBIÉN ES POSIBLE VIVIR.


“Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca tendrá hambre; y el que cree en mí, nunca tendrá sed”.
San Juan 6:35

 “[…] La diferencia central con 1968 es que este movimiento estudiantil va a trascender la coyuntura que le dio origen, pero posiblemente seguirá siendo un movimiento basado en las universidades. Como lo señalan en su manifiesto del 27 de julio: #YoSoy132 es un movimiento estudiantil y social, político, apartidista, pacífico, autónomo, antineoliberal, independiente de los partidos, candidatos y organizaciones que responden a un programa electoral; [ ..] que ha trascendido la coyuntura electoral y seguirá organizándose y luchando para transformar profundamente a México [ .. ] Además, al enarbolar la demanda de una educación laica, gratuita, científica, pluricultural, democrática, humanista, popular, crítica, reflexiva, de alto nivel académico garantizada por el Estado en todos los niveles como obligación constitucional tendrá una plataforma concreta para ligar democratización con lucha en contra de la desigualdad, el eje central de la agenda futura del país.
[…]En síntesis, la propuesta programática de seis puntos sumada a una estructura orgánica nacional y descentralizada le permitirá a #YoSoy132 desempeñarse como un crucial catalizador social. Opinión,Gustavo Gordillo, La Jornada 4 de agosto del 2012.

No todo en la vida es comer y beber. Aunque sin el alimento y la bebida moriríamos en pocos días, esto no es en realidad lo que nos da una vida, sino una simple existencia. La vida es algo más grandioso que la existencia y está llena de oportunidades extraordinarias. A pesar de ello, pocas veces tenemos la oportunidad de comprender la grandeza de la vida. Y organizaciones como #YoSoy132 nos ofrecen una oportunidad para reflexionar, y ayudarnos a comprender un poco más el significado de estar vivos y no solo de existir.

Como seguidores de Jesucristo, somos parte del despertar de la consciencia social. Y es así como la porción del evangelio de este domingo, nos presenta la ocasión en que la multitud buscaba a Jesús después de haberles provisto de alimento. Y cuando por fin lo encontraron. Él les dijo: “Les aseguro que ustedes me buscan porque comieron hasta llenarse, y no porque hayan entendido las señales milagrosas. No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna. Esta es la comida que les dará el Hijo del hombre, por que Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.” San Juan 6:26-27
Aquellas personas estaban entendiendo los milagros, simplemente como un mercado que proveía de las necesidades básicas del pueblo. Tuvieron hambre y Jesús les dio de comer, estuvieron enfermos y Jesús los sanó. Pero, ¿era eso lo que Jesús quería llegar?, ¿ese era su objetivo, o el propósito de cada milagro? Claro que no.

Actualmente la sociedad en su mayoría, cree que el objetivo más alto es llegar a la estabilidad y la paz, obtener una buena economía y un prestigio internacional, pero, ¿Eso es todo a lo que una sociedad moderna debe aspirar? Yo creo que se puede aspirar a mucho más.
Cuando Jesús dijo: “No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna.” Su punto no se enfocaba en hablar sobre la vida eterna. Jesús lo que quería decirles era que no se conformaran con cubrir sus necesidades básicas. Sino que abrieran sus mentes para obtener algo mayor, para descubrir lo que podrían alcanzar al superar las expectativas de sus pensamientos culturales, sociales y religiosos. Jesús intentó conectar los pensamientos con los corazones, intentó hacer una conexión entre la mente de sus oyentes con el ser interior de cada uno de ellos, y con esto, ocasionar un despertar de sus consciencias, que se reflejaría en su sociedad.

Por ejemplo, cuando se habla de los derechos humanos, la mayoría de las personas saben que“Los derechos humanos son aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de etniacolorsexoidiomareligión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.” Pero son pocas las personas que logran conectar estas palabras con la realidad. Y eso se debe precisamente a que la sociedad moderna, aún se encuentra como en el pasaje del evangelio, buscando a Jesús para que le llené el estomago y pueda saciar su hambre, y solamente eso.
Es muy triste darse cuenta que en muchos siglos, no ha cambiado el pensamiento de las sociedades, y bien, Jesús podría nuevamente decirnos, “No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna.”  Sin embargo hay un rayo de esperanza en pequeños grupos que aún quieren buscar esa comida que permanece, viendo más allá de las tradiciones, más allá de los viejos estilos de vida, más allá de la costumbre a la corrupción, más allá del respeto a reglas caducas, más allá de la práctica del famoso dicho “el que no tranza no avanza”. Hoy nuevamente Jesús nos sigue invitando a reflexionar sobre esta verdad.
Hace poco escuche de un joven que le dijo a su maestro, “hay que hacerle caso solamente a la mente porque el corazón siempre nos engaña.” El maestro le dijo, “no, al contrario, a lo que llamamos corazón es el alma o espíritu, y es allí en donde se encuentra Dios, y Dios jamás te va a mentir o a llevar a que cometas una mala decisión, sin embargo la mente eres tu, y la mente si nos puede llevar a cometer equivocaciones. No confundas el corazón con las emociones. Ya que las emociones también te pueden llevar a tomar malas decisiones basadas en sentimentalismos.”
Querido hermano y hermana, tu mente te puede decirte en cualquier momento. “Tú estás bien, tú tienes tus propias pertenencias, tu trabajo, tu familia, una estabilidad económica, etc. No te intereses por lo que le suceda a los demás, eso es problema de ellos.” Este es un pensamiento muy común, pero muy dañino a la vez. Y que solo te puede llevar a creer, que tú eres mejor que los demás.   
Podemos pretender solamente existir como la sociedad, la familia, la religión, las instituciones nos lo han dicho, Vive de esta forma… Compórtate de esta manera… Tú, necesitas esto…. Yo en tu lugar haría…. Si no obedeces las reglas… Confiésate, o si no… Y que decir de nuestros pensamientos, Yo no puedo… No tengo la capacidad… Yo no se como se hace… Ya es demasiado tarde, ya no tengo la edad… Me debo conformar porque soy….
Hermanos y hermanas, no se trata solo de existir, se trata de vivir, necesitamos calmar la mente y todos los ruidos y los pensamientos negativos que nos quieren desviar de lo que realmente somos, porque somos vida, somos esencia de Dios, Dios esta dentro de nosotros, solo necesitamos descubrirlo, escucharlo. Nuestra vida es lo más maravilloso que tenemos, vale la pena vivirla, vale la pena sentirla, vale la pena transmitirla a otros.
Ya no comamos de aquello que nos consume, comamos lo que satisface a nuestra alma, como lo es el amor, el respeto, la dignidad, etc. Querido hermano y hermana, tu eres hijo e hija de Dios y tienes un gran potencial en tu ser interior, lo encuentras en tus talentos, en tus sueños, en tu vocación, en el amor al prójimo. Cuando te conectas con esto, puedes sentir que Dios te dice, aquí estoy, aquí estoy dentro de ti, descúbreme y serás inmensamente feliz. Nací contigo y estaré contigo hasta la eternidad. Dios ya nos abrió los ojos por medio de Jesús, es hora de vivirlo con valor, y llevarlo a cabo. No renuncies, tú fuiste creado para trascender no para volver atrás, no te aferres a este mundo, aférrate a tu ser interior, que allí es en donde esta Dios. Allí está el verdadero pan que le da sentido a la vida.
Te invito a que escuches tu interior, a que aprendas a comunicarte con él, y que te esfuerces por sentir lo que te dice. Y esto te acercará más a lo que Dios siente cuando ve a su creación. Y recuerda, no te acostumbres solo a existir, porque también es posible vivir.  AMÉN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.
robertoaguilar.75@gmail.com
5 de agosto del 2012.

domingo, 29 de julio de 2012

EL MIEDO TE ACERCA A DIOS


“A la madrugada, fue Jesús hacia ellos caminando sobre el agua, y ya iba a pasar junto a ellos. Cuando lo vieron andar sobre el agua, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos lo vieron y se asustaron. Pero en seguida él les habló, diciéndoles:¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo!Subió a la barca, y se calmó el viento; y ellos se quedaron muy asombrados,”. San Maros 6:48b-51

“Discurso del movimiento #yo soy 132 pronunciado durante la toma pacífica de las instalaciones de Televisa Chapultepec:Convocados por una vergüenza que nos afrenta, hoy estamos aquí, a las puertas de esta empresa mediática ignominiosa, que se ha encargado de desinformar y manipular al pueblo mexicano.
A los pueblos de México:Cuando llegamos estaba el mundo y éramos ya un pueblo con hambre y con siglos de opresión. Éramos cúmulo de descontento, éramos fraudes electorales sin revolución, éramos Chiapas y 500 años sin nombre levantados en armas, éramos Aguas Blancas y el pueblo en la tierra asesinado, éramos crisis y deudas ajenas, manos sin trabajo, éramos huelga, barricadas aplastadas, Atenco y Oaxaca, mujeres violadas y asesinadas, víctimas de represión. Éramos trabajo de esclavos, familias migrantes, cuerpos en puentes colgados, mártires (presas) del terrorismo de Estado, moneda de cambio en una campaña, asesinato como libre mercado.No fuimos buscados sino fuimos la ineludible consecuencia de un pasado y presente plagado de certezas impuestas…” Porción del discurso. Tomado del periódico “la Jornada”, sábado 28 de julio del 2012.

El pueblo de México se encuentra algo dividido en este tiempo de elecciones. A la fecha existen más de trescientas solicitudes de entre partidos políticos y agrupaciones sociales que solicitan la impugnación de las elecciones federales ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Y también se han desatado varios acontecimientos que están ocurriendo dentro y fuera del país. Como lo son las marchas que se han llevado a cabo los fines de semana pasados en las ciudades más importantes de México, y también en el extranjero. Protestas en instalaciones del I.F.E., tanto federal como estatales. Protestas en varios consulados mexicanos alrededor del mundo, cartas entregadas por ciudadanos mexicanos a líderes internacionales como la Unión Europea, O.N.U., etc. Y ahora la toma simbólica de la televisora más importante de México, etc. Todos estos acontecimientos han provocado distintos sentimientos a la ciudadanía. Hay quienes se mantienen a favor de los sucesos, otros permanecen en contra y otros más no han querido opinar al respecto.Ya sea estando a favor, en contra o manteniéndose al margen, podemos ser asaltados por el miedo. Miedo al cambio, miedo a las diferentes formas de pensar, miedo a una revolución o a un estallido social y miedo a que todo siga igual que siempre. De cualquier forma, no somos inmunes al temor. Pero, ¿Debe ser el miedo una forma de vida, que nos mantenga ocultándonos de la realidad, o un trampolín que nos impulse a la verdadera paz y tranquilidad? 

Un ejemplo del miedo podemos verlo en la porción del Evangelio de San Marcos. Un acontecimiento en la vida de Jesús y de sus discípulos. Cuando ellos vieron a alguien caminando sobre el agua, en la oscuridad, quedaron impresionados, sin poder darle alguna explicación lógica a lo que estaban viendo. Y aunque algunos de ellos eran pescadores, nunca había visto algo semejante. Pero al darse cuenta de que era Jesús quien se acercaba, entonces se tranquilizaron y llegó la paz a ellos. El viento que les azotaba inmediatamente dejo de estar presente.De esta manera es que los cristianos vemos a Jesús, como nuestro maestro, nuestra roca, nuestro escudo, nuestra paz. Los cristianos, en algunas ocasiones llegamos a perder de vista a Jesús, y nos dejamos llevar por el viento en nuestra contra. Por aquellos problemas o vivencias que tenemos a diario y que no son otra cosa que pequeños inconvenientes que nos causan temor. Pero por otro lado, en ocasiones hemos logrado usar ese miedo para impulsarnos y ver a Jesús en medio de lo ilógico en incongruente. Los discípulos pudieron ver a Jesús y recibirlo en su barca, aun cuando para ellos era imposible que Jesús pudiera estar caminando en el agua. Así que lo dejaron subir y aceptaron que él era distinto a todo lo que antes habían conocido. 

Cuando el profeta Elías tuvo que partir de este mundo, Eliseo, su discípulo, no se despegó de él en ningún momento. Y aunque Elías le decía que lo esperara en un lugar y que él regresaría después, Eliseo no lo dejó ni un instante. El deseo de Eliseo era recibir el doble de la porción del espíritu de Elías, y lo único que debía hacer para conseguirlo era seguir a su maestro en todo momento. Al llegar la partida de Elías por medio de un carro de fuego que bajó del cielo, es decir de una forma que asustaría a cualquiera, Eliseo se mantuvo en el lugar. Tal vez Eliseo sintió miedo, pero ese miedo lo impulso a ser mas fuerte, pues el tenia su objetivo bien definido y el miedo no era motivo para echarlo abajo. Y de esa forma Eliseo recibió lo que había deseado, porque se mantuvo firme hasta el final a pesar del miedo. De esa misma forma los discípulos de Jesús vencieron el miedo y se hicieron más fuertes cada día. Con experiencias como estas Jesús fue entrenándolos, pues vendrían momentos muy difíciles.

Hermano y hermana, es cierto que lo que acontece en nuestra patria no es nada agradable, y que provoca temor. Pero, ¿acaso hemos sido llamados por Jesucristo, para volver atrás cuando sucede algo que nos causa temor? A través de cada pasaje donde vemos a Jesús dar una enseñanza a sus seguidores, se puede aprender que Dios nos ha creado para ser grandes personas que transforman el mundo. Muchas veces sin darnos cuenta, en mas de una ocasión nos ha sucedido que hemos sido fuertes, hemos vencido el miedo y hemos alcanzado lo que en un instante dudamos que alcanzaríamos. Así que por medio de vencer el temor, llegamos al triunfo.

Hay una frase que leí esta semana: “No hay que derrumbar nuestros sueños… hay que derrumbar las barreras que nos impiden cumplirlos”. Y esas barreras muchas veces son los miedos que se atraviesan en nuestra vida diariamente. La decisión es tuya hermano y hermana.Eleonor Rooselvelt dijo: “Usted gana fuerza, valor y confianza con cada experiencia en la cual usted se detiene y mira al miedo en la cara. Ya que luego de esto usted es capaz de decirse a sí mismo: “He superado este terror. Ahora puedo enfrentarme a lo próximo que se me venga.

Hermano y hermana, puedes dejar entrar a Jesús a tu barca en todo momento. Él, siempre está esperando que tú lo invites a entrar. Y cuando el viento está en tu contra y te es mas difícil remar. Vence tu miedo y atrévete a decirle a Jesús: “Señor, tu tienes toda la libertad de ser parte de mi”. Jesús está más cerca de ti de lo que crees. Él, no está en la imagen de papel, de madera o de metal. Jesús está presente en tu consciencia, en esa voz que muchas veces te ha hecho sentir incomodo en los momento de tomar una mala decisión. Jesús está en tu más noble pensamiento, Jesús está cuando decides ayudar a tu prójimo sin esperar nada a cambio. Jesús está presente cuando tu quieres hacerlo presente.

Así que recuerda, el miedo bien conducido, sin duda te acercará a Dios. Amén.


Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.
robertoaguilar.75@gmail.com
29 de julio de 2012.

domingo, 15 de abril de 2012


LAS BUENAS ESTRATEGIAS 
TRANSFORMAN EL MUNDO


“Cuando amamos a Dios y hacemos lo que él manda, sabemos que amamos también a los hijos de Dios.  El amar a Dios consiste en obedecer sus mandamientos; y sus mandamientos no son una carga, porque todo el que es hijo de Dios vence al mundo”. 1 Juan 5:2-4

Descripción: JESUS SE MUESTRA AL MUNDO.jpgSegún la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en México 1.3 millones de jóvenes están desempleados y 5.9 millones de ellos tienen un trabajo precario o se encuentran en la informalidad. Gerardo Gutiérrez Candiani, representante empresarial hizo un llamado a los legisladores para avanzar en los temas estratégicos.
“La falta de reformas puede llegar a tener un costo para el país de hasta 19 mil millones de pesos diarios. En su mensaje semanal, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) afirmó que el costo de oportunidad por desaprovechar el bono demográfico, que empezará a declinar en algunos años, ascendería a 2.8 billones de pesos anuales, por la población que no encuentra empleo digno “y oportunidades para vivir mejor y producir más”. Esta cifra, dijo el organismo empresarial, es sin considerar a los mexicanos que han migrado a Estados Unidos.”Periódico el informador 10 de abril de 2012.
Es inevitable dejar de ver la realidad que se vive hoy en nuestro país, millones de jóvenes en México no han tenido la oportunidad de una mejor educación, de una buena capacitación u orientación y en consecuencia no tienen actualmente una forma digna de vivir y, de planear su futuro. Y es verdad, llegará el día en que todos ellos dejaran de ser jóvenes y entrarán a una nueva etapa de sus vidas en donde disminuirá su potencial de productividad. Y entonces ¿Qué pasará? Es obvio que algo ha sucedido en el país, y eso que ha sucedido por años, sigue sucediendo ahora mismo. ¿Crees que en nuestra patria las cosas puedan seguir sosteniéndose sin una planeación adecuada? ¿Tú qué dices?

En tiempos antiguos, en época de los profetas, las situaciones entre gobernantes y pueblo no eran muy distintas a la nuestra. Pero aún en aquellos tiempos, existía la esperanza de una transformación, de un cambio que provocara una mejor forma de vivir y de convivir con el resto de las personas. Esto siempre ha sido importante y el esfuerzo por alcanzarlo nunca ha declinado. Y la voz de los profetas en medio de toda problemática social nunca ha dejado de escucharse, aún hasta el día de hoy.
En la fracción del Evangelio de hoy, vemos también que las cosas no funcionaban bien del todo entre los líderes y el pueblo. Por esa razón cuando Jesucristo se apareció a los discípulos en el aposento alto, ellos se encontraban llenos de miedo. Temían que las autoridades vinieran por ellos para llevarlos a la muerte, el camino que Jesús había recorrido unos días antes, el camino de la muerte en la cruz.
Pero a pesar de que estaban escondidos por miedo a los judíos, también podemos ver que ese miedo que ellos sentían, era lo que los mantenía unidos. Y cuando Jesús se aparece en medio de ellos, lo primero que hace Jesús es tranquilizarlos, “¡Paz a ustedes”! Y en ese momento Jesús les dio la autoridad para que siguieran adelante, controlando sus miedos.
Aunque no lo sabían, Jesús estaba completamente seguro de que ya estaban listos para emprender el inicio de lo que sería la Iglesia. “Jesús sopló sobre ellos, y les dijo: -Reciban el Espíritu Santo”. San Juan 20:22 Jesús les estaba mostrando el comienzo de algo nuevo, y no solo para ellos, sino para todo el mundo. Ya no estarían solos, pues el Espíritu Santo les acompañaría y les fortalecería.
Jesucristo siempre mantuvo un pensamiento estratégico a cada momento. Y el enviarlos al mundo para llevar su mensaje, debía ir acompañado de la fortaleza de Dios mismo.
La encomienda de Jesús a sus discípulos transformaría a millones de seres humanos, pues el comienzo de la Iglesia proyectaba algo grande.
Esto nos demuestra que tanto para Dios, como para nosotros, es muy importante contar el uno con el otro. Jesús necesitaría de la Iglesia, por esa razón San Pablo habla de la Iglesia como el “cuerpo de Cristo”, porque Jesús dependería en adelante de la fuerza de la Iglesia como portadora de su mensaje. Y es allí en donde surge nuestro poder y nuestra dependencia al mismo tiempo, nuestra dependencia del poder de Jesús. La Iglesia también necesitaría del respaldo de Jesús, ya que sin su presencia, sin su mensaje o sin su amor, la Iglesia perdería todo sentido de existencia, convirtiéndose en una simple organización humana, fría y sin ninguna estrategia para alcanzar su propósito, enfocada en sus propios intereses personales, sin ningún poder de transformación.
Así, de la misma forma que Dios envió a Jesús para cumplir con su misión, Jesús enviaría a sus  discípulos para cumplir con una nueva etapa de esa misión, pero aquí no debemos perder de vista algo muy importante. Para que la misión de Jesús obtuviera éxito, tuvo que mantener una estrecha comunión con Dios, su Padre. Y ahora, para que resultara en éxito la nueva etapa de esta misión, se requeriría de la misma relación, entre los miembros de este nuevo grupo y Dios, y esto se llevaría a cabo a través del Espíritu Santo, el cuál Jesús les había traído a los discípulos.
Por esa razón Juan se atreve a decir en su carta “porque todo el que es hijo de Dios vence al mundo” 1 Juan 5:4
Ese poder que ha recibido la Iglesia a través de los discípulos ha sido transmitido a la gente, a toda persona que necesitaba escuchar el mensaje de Jesús, a toda persona que estaba cansada de la monotonía de su vida, a toda persona esclavizada por los deseos y pensamientos de su propio egoísmo.
Dios, nunca ha dividido al mundo entre malos y buenos, como catalogamos nosotros a la  humanidad. Dios ve un solo mundo, en donde observa a sus hijos e hijas, unos atentos y otros distraídos. Es aquí en donde obtiene aún más sentido la existencia de la Iglesia. Dios transmite su amor a esos hijos e hijas que se encuentran algo distraídos, distraídos con infinidad de asuntos, asuntos importantes para vivir en este mundo, pero que muchas veces esos asuntos no nos permiten encontrarnos con nuestra grandeza interior, la grandeza que nos llevará a vivir una vida más plena.
Y aquí entra el amor, el amor por esos hijos e hijas de Dios, que se encuentran distanciados tanto fuera como dentro de la institución religiosa. Recuerda, Dios no los ve como personas malas y sin remedio, es por amor a ellos, por lo que Cristo preparó y envió estratégicamente a la Iglesia.

En una ocasión, un hombre se acercó a un niño que observaba todos los días de camino a la escuela, este niño llevaba cargando en su espalda a otro niño que se encontraba incapacitado para caminar. El hombre le dijo, esto debe ser una carga muy pesada para ti. Y el niño volteando a ver a aquel hombre le dijo. No señor, no es ninguna carga pesada para mí, porque él es mi hermano.
Hermano y hermana, cuando las personas comienzan a ver en el ser humano a su propio hermano, la carga se hace ligera, los celos se esfuman, las envidias desaparecen, y en cambio, el mundo comienza a tener un brillo intenso de armonía.
Recuerda, la Iglesia eres tú, y la Iglesia se encuentra estratégicamente involucrada en el mundo, dentro del gobierno, de las escuelas, de las empresas, de las zonas más ricas y de las zonas más pobres, de los clubes, de las zonas de extrema pobreza, etc.

No hay que olvidar que esa es la Iglesia que Jesucristo envió al mundo, la que ve al ser humano con amor, la que busca la transformación, la que no vacila por reformar lo que se deba reformar, la que vence sus propios miedos para emprender algo nuevo, pero que siempre planea sus  estrategias, dejando a un lado la improvisación. Iglesia, a ti te hablo, retoma nuevamente el poder con el que Jesús nos envió hace mas de 2000 años.
Esa Iglesia, es la que seguirá transformando al mundo, salvará a nuestros jóvenes mexicanos y atraerá un mejor futuro para nuestra nación.

Amén.

Pbro. Roberto Aguilar Cedeño

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA
Abril 15, 2012





domingo, 25 de marzo de 2012


VICARIO DE CRISTO


Entre la gente que había ido a Jerusalén a adorar durante la fiesta, había algunos griegos. Éstos se acercaron a Felipe, que era de Betsaida, un pueblo de Galilea, y le rogaron: —Señor, queremos ver a Jesús.
Felipe fue y se lo dijo a Andrés, y los dos fueron a contárselo a Jesús. Jesús les dijo entonces:
—Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado.
San Juan 12:20-23

El Papa Benedicto XVI ha visitado Guanajuato los días del 23 al 26 de Marzo de 2012. Como Jefe de Estado que es, el Presidente de México lo recibió como se le recibe a cualquier otro jefe de estado de cualquier nación. El papa Benedicto es el único jefe de estado en todo el mundo, que además de ser jefe del estado Vaticano es líder de una denominación cristiana. Y como tal, merece todo nuestro respeto. Los fieles católicos romanos mexicanos, han estado satisfechos de tener a su líder tan cerca de ellos, claro, los que viven en Guanajuato o tuvieron la oportunidad de viajar para verlo. Como seres humanos que somos, no todos están tan contentos con él, después de todos los escándalos que surgieron en meses pasados dentro y fuera de la Iglesia Católica Romana.

Creo firmemente que como seguidores de un líder como Jesucristo, quien para nosotros es el Hijo de Dios, Dios mismo como segunda persona de la Santísima Trinidad. Debemos ser expertos en identificar el liderazgo o la falta de liderazgo en todo aquel que nos rodea, pero principalmente en aquellos que quieran dirigirnos. ¿Porqué? Porque como maestro, Jesucristo dio una gran enseñanza a sus discípulos y por ende nosotros aprendemos también de esa enseñanza.
La fracción del evangelio en este cuarto domingo en Cuaresma, nos habla precisamente del liderazgo de Jesucristo. Todo cristiano conoce o ha escuchado a cerca del milagro realizado por Jesús, con los cinco panes y los dos pescados.
Cuando Jesús se vio rodeado por la multitud que lo seguía, inmediatamente dio por sentado que él y sus discípulos se encargarían de darles de comer, y aunque Jesús ya sabía lo que debía hacer, él le pregunta a Felipe “¿Dónde vamos a comprar pan para toda esta gente?” Felipe, comienza a hacer sus cuentas de acuerdo al dinero que tenían y apenas podían pagar para que mal comiera la multitud, pero aparte, la ciudad más cercana para comprar el pan, no se encontraba tan cerca y además ya era tarde para ir y regresar con el pan. Andrés, se adelanta un poco y encuentra a un niño que tiene los cinco panes y dos pescados. Pero, con ello sería imposible alimentar a tanta gente.
Aquí podemos observar la diferencia entre la visión de Jesús y la de sus seguidores. Jesús tiene la confianza de que ellos alimentarán a la gente, los discípulos dependen del dinero, y de los pocos recursos que tienen a la mano, pero esto no quiere decir que los discípulos estén equivocados, de acuerdo a sus conocimientos y experiencias, ellos aportan lo que pueden dar, y Jesús tomando una de sus propuestas partirá de ahí para comenzar el milagro. Teniendo ya los cinco panes y los dos pescados, Jesús da gracias a Dios, y ese agradecimiento es una pieza clave, agradecer por lo poco o nada que había en ese instante.
Lo siguiente, para darle seguimiento al milagro, fue el hecho de repartir. Jesús dio a la gente lo que necesitaban, y por mano de los discípulos se alcanzó el propósito, alimentar a la multitud.
Así que los discípulos se enfocaron en seguir la orden de su líder, sin buscar en principio la remuneración o el pago, sino que se enfocaron en cumplir el objetivo del trabajo que estaban desempeñando en ese momento.
Al final, el milagro que Dios realiza a través de Jesús y a través del desempeño de los discípulos, se extiende hasta el llenado de las 12 canastas con el pan sobrante. Era común en aquel tiempo que los hombres judíos cargaran con una canasta en donde guardaban su comida, y esto nos indica que al haber llenado 12 canastas, cada uno de los 12 discípulos, trabajaron en este proyecto y recibieron su paga. Seguramente recibieron más de lo que ellos esperaban.

Hermanas y hermanos, el liderazgo que nuestra patria necesita en este momento histórico, en donde existe una crisis de seguridad pública, una crisis de confianza en las autoridades, una crisis de valores humanos. Es importante ser los discípulos que Cristo está formando, y que lo está haciendo ya en tu vida.
Jesucristo nos enseña este día a que confiemos en Dios, así como él confió. Jesucristo nos anima a que creamos en nosotros mismos, así como él creyó en él mismo. Jesucristo nos reta a la acción así como él y sus discípulos entraron a la acción con sus propias manos, con sus propios recursos y con sus propias limitaciones.
El verdadero líder que México necesita, en primer lugar es aquel que cree, y que tiene la fe necesaria para alcanzar el bien común, para alcanzar los objetivos propuestos, y los planes a corto mediano y largo plazo. Pero el nuevo líder es aquel que al mismo tiempo puede ser sincero con él mismo y notar sus propias limitaciones y errores. El verdadero líder que nuestra patria necesita es aquel que sabe delegar las responsabilidades y deberes del grupo o institución a la cual está sirviendo. Ese líder está ejemplificado en Jesucristo. Pero él siempre ha estado en búsqueda de nuevos líderes, como lo fueron sus primeros 12 seguidores.

Hermanas y hermanos, Jesucristo nos enseña a que cada uno, tú y yo, seamos ese aprendiz, ese líder necesario en cada rincón del mundo. Tú casa, tú trabajo, tú iglesia, tú colonia, tú ciudad, etc. Te necesitan como líder. Debemos quitar de nuestras mentes el clásico líder, autoritario, impositivo, abusivo, exigente, promotor del miedo, sordo, inflado de poder, que tanto daño ha causado a nuestro México y aún lo sigue haciendo. Esos tiempos se acabaron, ahora es tiempo de los líderes que Jesucristo está formando, a partir de tu corazón, con respeto, con valores, con verdad, con lealtad, con compromiso, y con visión.

Busca al líder que llevas dentro de ti, y ponlo en acción.

AMÉN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.

QUINTO DOMINGO EN CUARESMA – AÑO “B”
MARZO 25, 2012.




domingo, 18 de marzo de 2012


EL LIDERAZGO QUE MÉXICO NECESITA


La gente, al ver esta señal milagrosa hecha por Jesús, decía:
—De veras éste es el profeta que había de venir al mundo.
San Juan 6:14

Los candidatos que competirán como aspirantes a la presidencia de la Republica Mexicana, desde la semana pasada se encuentran rindiendo protesta. Frente a los simpatizantes de sus partidos, ya han dado inicio sus campañas. Nuestro país nuevamente ha comenzado esta etapa que se vive cada 6 años. Escucharemos las propuestas que cada uno de ellos tendrá para el pueblo de México y el pueblo decidirá individualmente en una urna al final de la campaña.
Esto es una muy buena oportunidad para que nosotros como cristianos, tomemos conciencia del privilegio que tenemos como participantes de la naciente democracia mexicana. Ahora bien, ¿Cuál debe ser nuestra posición ante este tiempo electoral?
Cada uno de los candidatos a la presidencia debe tener nuestro respeto, pues son humanos y todos tienen sus propios aciertos y desaciertos. Lo que el cristiano deberá hacer es orar por cada uno de ellos, pero también escuchar y analizar cuál de ellos sería el mejor líder que México necesita.

Creo firmemente que como seguidores de un líder como Jesucristo, quien para nosotros es el Hijo de Dios, Dios mismo como segunda persona de la Santísima Trinidad. Debemos ser expertos en identificar el liderazgo o la falta de liderazgo en todo aquel que nos rodea, pero principalmente en aquellos que quieran dirigirnos. ¿Porqué? Porque como maestro, Jesucristo dio una gran enseñanza a sus discípulos y por ende nosotros aprendemos también de esa enseñanza.
La fracción del evangelio en este cuarto domingo en Cuaresma, nos habla precisamente del liderazgo de Jesucristo. Todo cristiano conoce o ha escuchado a cerca del milagro realizado por Jesús, con los cinco panes y los dos pescados.
Cuando Jesús se vio rodeado por la multitud que lo seguía, inmediatamente dio por sentado que él y sus discípulos se encargarían de darles de comer, y aunque Jesús ya sabía lo que debía hacer, él le pregunta a Felipe “¿Dónde vamos a comprar pan para toda esta gente?” Felipe, comienza a hacer sus cuentas de acuerdo al dinero que tenían y apenas podían pagar para que mal comiera la multitud, pero aparte, la ciudad más cercana para comprar el pan, no se encontraba tan cerca y además ya era tarde para ir y regresar con el pan. Andrés, se adelanta un poco y encuentra a un niño que tiene los cinco panes y dos pescados. Pero, con ello sería imposible alimentar a tanta gente.
Aquí podemos observar la diferencia entre la visión de Jesús y la de sus seguidores. Jesús tiene la confianza de que ellos alimentarán a la gente, los discípulos dependen del dinero, y de los pocos recursos que tienen a la mano, pero esto no quiere decir que los discípulos estén equivocados, de acuerdo a sus conocimientos y experiencias, ellos aportan lo que pueden dar, y Jesús tomando una de sus propuestas partirá de ahí para comenzar el milagro. Teniendo ya los cinco panes y los dos pescados, Jesús da gracias a Dios, y ese agradecimiento es una pieza clave, agradecer por lo poco o nada que había en ese instante.
Lo siguiente, para darle seguimiento al milagro, fue el hecho de repartir. Jesús dio a la gente lo que necesitaban, y por mano de los discípulos se alcanzó el propósito, alimentar a la multitud.
Así que los discípulos se enfocaron en seguir la orden de su líder, sin buscar en principio la remuneración o el pago, sino que se enfocaron en cumplir el objetivo del trabajo que estaban desempeñando en ese momento.
Al final, el milagro que Dios realiza a través de Jesús y a través del desempeño de los discípulos, se extiende hasta el llenado de las 12 canastas con el pan sobrante. Era común en aquel tiempo que los hombres judíos cargaran con una canasta en donde guardaban su comida, y esto nos indica que al haber llenado 12 canastas, cada uno de los 12 discípulos, trabajaron en este proyecto y recibieron su paga. Seguramente recibieron más de lo que ellos esperaban.

Hermanas y hermanos, el liderazgo que nuestra patria necesita en este momento histórico, en donde existe una crisis de seguridad pública, una crisis de confianza en las autoridades, una crisis de valores humanos. Es importante ser los discípulos que Cristo está formando, y que lo está haciendo ya en tu vida.
Jesucristo nos enseña este día a que confiemos en Dios, así como él confió. Jesucristo nos anima a que creamos en nosotros mismos, así como él creyó en él mismo. Jesucristo nos reta a la acción así como él y sus discípulos entraron a la acción con sus propias manos, con sus propios recursos y con sus propias limitaciones.
El verdadero líder que México necesita, en primer lugar es aquel que cree, y que tiene la fe necesaria para alcanzar el bien común, para alcanzar los objetivos propuestos, y los planes a corto mediano y largo plazo. Pero el nuevo líder es aquel que al mismo tiempo puede ser sincero con él mismo y notar sus propias limitaciones y errores. El verdadero líder que nuestra patria necesita es aquel que sabe delegar las responsabilidades y deberes del grupo o institución a la cual está sirviendo. Ese líder está ejemplificado en Jesucristo. Pero él siempre ha estado en búsqueda de nuevos líderes, como lo fueron sus primeros 12 seguidores.

Hermanas y hermanos, Jesucristo nos enseña a que cada uno, tú y yo, seamos ese aprendiz, ese líder necesario en cada rincón del mundo. Tú casa, tú trabajo, tú iglesia, tú colonia, tú ciudad, etc. Te necesitan como líder. Debemos quitar de nuestras mentes el clásico líder, autoritario, impositivo, abusivo, exigente, promotor del miedo, sordo, inflado de poder, que tanto daño ha causado a nuestro México y aún lo sigue haciendo. Esos tiempos se acabaron, ahora es tiempo de los líderes que Jesucristo está formando, a partir de tu corazón, con respeto, con valores, con verdad, con lealtad, con compromiso, y con visión.

Busca al líder que llevas dentro de ti, y ponlo en acción.

AMÉN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.

CUARTO DOMINGO EN CUARESMA – AÑO “B”
MARZO 18, 2012.