domingo, 29 de julio de 2012

EL MIEDO TE ACERCA A DIOS


“A la madrugada, fue Jesús hacia ellos caminando sobre el agua, y ya iba a pasar junto a ellos. Cuando lo vieron andar sobre el agua, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos lo vieron y se asustaron. Pero en seguida él les habló, diciéndoles:¡Calma! ¡Soy yo: no tengan miedo!Subió a la barca, y se calmó el viento; y ellos se quedaron muy asombrados,”. San Maros 6:48b-51

“Discurso del movimiento #yo soy 132 pronunciado durante la toma pacífica de las instalaciones de Televisa Chapultepec:Convocados por una vergüenza que nos afrenta, hoy estamos aquí, a las puertas de esta empresa mediática ignominiosa, que se ha encargado de desinformar y manipular al pueblo mexicano.
A los pueblos de México:Cuando llegamos estaba el mundo y éramos ya un pueblo con hambre y con siglos de opresión. Éramos cúmulo de descontento, éramos fraudes electorales sin revolución, éramos Chiapas y 500 años sin nombre levantados en armas, éramos Aguas Blancas y el pueblo en la tierra asesinado, éramos crisis y deudas ajenas, manos sin trabajo, éramos huelga, barricadas aplastadas, Atenco y Oaxaca, mujeres violadas y asesinadas, víctimas de represión. Éramos trabajo de esclavos, familias migrantes, cuerpos en puentes colgados, mártires (presas) del terrorismo de Estado, moneda de cambio en una campaña, asesinato como libre mercado.No fuimos buscados sino fuimos la ineludible consecuencia de un pasado y presente plagado de certezas impuestas…” Porción del discurso. Tomado del periódico “la Jornada”, sábado 28 de julio del 2012.

El pueblo de México se encuentra algo dividido en este tiempo de elecciones. A la fecha existen más de trescientas solicitudes de entre partidos políticos y agrupaciones sociales que solicitan la impugnación de las elecciones federales ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Y también se han desatado varios acontecimientos que están ocurriendo dentro y fuera del país. Como lo son las marchas que se han llevado a cabo los fines de semana pasados en las ciudades más importantes de México, y también en el extranjero. Protestas en instalaciones del I.F.E., tanto federal como estatales. Protestas en varios consulados mexicanos alrededor del mundo, cartas entregadas por ciudadanos mexicanos a líderes internacionales como la Unión Europea, O.N.U., etc. Y ahora la toma simbólica de la televisora más importante de México, etc. Todos estos acontecimientos han provocado distintos sentimientos a la ciudadanía. Hay quienes se mantienen a favor de los sucesos, otros permanecen en contra y otros más no han querido opinar al respecto.Ya sea estando a favor, en contra o manteniéndose al margen, podemos ser asaltados por el miedo. Miedo al cambio, miedo a las diferentes formas de pensar, miedo a una revolución o a un estallido social y miedo a que todo siga igual que siempre. De cualquier forma, no somos inmunes al temor. Pero, ¿Debe ser el miedo una forma de vida, que nos mantenga ocultándonos de la realidad, o un trampolín que nos impulse a la verdadera paz y tranquilidad? 

Un ejemplo del miedo podemos verlo en la porción del Evangelio de San Marcos. Un acontecimiento en la vida de Jesús y de sus discípulos. Cuando ellos vieron a alguien caminando sobre el agua, en la oscuridad, quedaron impresionados, sin poder darle alguna explicación lógica a lo que estaban viendo. Y aunque algunos de ellos eran pescadores, nunca había visto algo semejante. Pero al darse cuenta de que era Jesús quien se acercaba, entonces se tranquilizaron y llegó la paz a ellos. El viento que les azotaba inmediatamente dejo de estar presente.De esta manera es que los cristianos vemos a Jesús, como nuestro maestro, nuestra roca, nuestro escudo, nuestra paz. Los cristianos, en algunas ocasiones llegamos a perder de vista a Jesús, y nos dejamos llevar por el viento en nuestra contra. Por aquellos problemas o vivencias que tenemos a diario y que no son otra cosa que pequeños inconvenientes que nos causan temor. Pero por otro lado, en ocasiones hemos logrado usar ese miedo para impulsarnos y ver a Jesús en medio de lo ilógico en incongruente. Los discípulos pudieron ver a Jesús y recibirlo en su barca, aun cuando para ellos era imposible que Jesús pudiera estar caminando en el agua. Así que lo dejaron subir y aceptaron que él era distinto a todo lo que antes habían conocido. 

Cuando el profeta Elías tuvo que partir de este mundo, Eliseo, su discípulo, no se despegó de él en ningún momento. Y aunque Elías le decía que lo esperara en un lugar y que él regresaría después, Eliseo no lo dejó ni un instante. El deseo de Eliseo era recibir el doble de la porción del espíritu de Elías, y lo único que debía hacer para conseguirlo era seguir a su maestro en todo momento. Al llegar la partida de Elías por medio de un carro de fuego que bajó del cielo, es decir de una forma que asustaría a cualquiera, Eliseo se mantuvo en el lugar. Tal vez Eliseo sintió miedo, pero ese miedo lo impulso a ser mas fuerte, pues el tenia su objetivo bien definido y el miedo no era motivo para echarlo abajo. Y de esa forma Eliseo recibió lo que había deseado, porque se mantuvo firme hasta el final a pesar del miedo. De esa misma forma los discípulos de Jesús vencieron el miedo y se hicieron más fuertes cada día. Con experiencias como estas Jesús fue entrenándolos, pues vendrían momentos muy difíciles.

Hermano y hermana, es cierto que lo que acontece en nuestra patria no es nada agradable, y que provoca temor. Pero, ¿acaso hemos sido llamados por Jesucristo, para volver atrás cuando sucede algo que nos causa temor? A través de cada pasaje donde vemos a Jesús dar una enseñanza a sus seguidores, se puede aprender que Dios nos ha creado para ser grandes personas que transforman el mundo. Muchas veces sin darnos cuenta, en mas de una ocasión nos ha sucedido que hemos sido fuertes, hemos vencido el miedo y hemos alcanzado lo que en un instante dudamos que alcanzaríamos. Así que por medio de vencer el temor, llegamos al triunfo.

Hay una frase que leí esta semana: “No hay que derrumbar nuestros sueños… hay que derrumbar las barreras que nos impiden cumplirlos”. Y esas barreras muchas veces son los miedos que se atraviesan en nuestra vida diariamente. La decisión es tuya hermano y hermana.Eleonor Rooselvelt dijo: “Usted gana fuerza, valor y confianza con cada experiencia en la cual usted se detiene y mira al miedo en la cara. Ya que luego de esto usted es capaz de decirse a sí mismo: “He superado este terror. Ahora puedo enfrentarme a lo próximo que se me venga.

Hermano y hermana, puedes dejar entrar a Jesús a tu barca en todo momento. Él, siempre está esperando que tú lo invites a entrar. Y cuando el viento está en tu contra y te es mas difícil remar. Vence tu miedo y atrévete a decirle a Jesús: “Señor, tu tienes toda la libertad de ser parte de mi”. Jesús está más cerca de ti de lo que crees. Él, no está en la imagen de papel, de madera o de metal. Jesús está presente en tu consciencia, en esa voz que muchas veces te ha hecho sentir incomodo en los momento de tomar una mala decisión. Jesús está en tu más noble pensamiento, Jesús está cuando decides ayudar a tu prójimo sin esperar nada a cambio. Jesús está presente cuando tu quieres hacerlo presente.

Así que recuerda, el miedo bien conducido, sin duda te acercará a Dios. Amén.


Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.
robertoaguilar.75@gmail.com
29 de julio de 2012.

domingo, 15 de abril de 2012


LAS BUENAS ESTRATEGIAS 
TRANSFORMAN EL MUNDO


“Cuando amamos a Dios y hacemos lo que él manda, sabemos que amamos también a los hijos de Dios.  El amar a Dios consiste en obedecer sus mandamientos; y sus mandamientos no son una carga, porque todo el que es hijo de Dios vence al mundo”. 1 Juan 5:2-4

Descripción: JESUS SE MUESTRA AL MUNDO.jpgSegún la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en México 1.3 millones de jóvenes están desempleados y 5.9 millones de ellos tienen un trabajo precario o se encuentran en la informalidad. Gerardo Gutiérrez Candiani, representante empresarial hizo un llamado a los legisladores para avanzar en los temas estratégicos.
“La falta de reformas puede llegar a tener un costo para el país de hasta 19 mil millones de pesos diarios. En su mensaje semanal, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) afirmó que el costo de oportunidad por desaprovechar el bono demográfico, que empezará a declinar en algunos años, ascendería a 2.8 billones de pesos anuales, por la población que no encuentra empleo digno “y oportunidades para vivir mejor y producir más”. Esta cifra, dijo el organismo empresarial, es sin considerar a los mexicanos que han migrado a Estados Unidos.”Periódico el informador 10 de abril de 2012.
Es inevitable dejar de ver la realidad que se vive hoy en nuestro país, millones de jóvenes en México no han tenido la oportunidad de una mejor educación, de una buena capacitación u orientación y en consecuencia no tienen actualmente una forma digna de vivir y, de planear su futuro. Y es verdad, llegará el día en que todos ellos dejaran de ser jóvenes y entrarán a una nueva etapa de sus vidas en donde disminuirá su potencial de productividad. Y entonces ¿Qué pasará? Es obvio que algo ha sucedido en el país, y eso que ha sucedido por años, sigue sucediendo ahora mismo. ¿Crees que en nuestra patria las cosas puedan seguir sosteniéndose sin una planeación adecuada? ¿Tú qué dices?

En tiempos antiguos, en época de los profetas, las situaciones entre gobernantes y pueblo no eran muy distintas a la nuestra. Pero aún en aquellos tiempos, existía la esperanza de una transformación, de un cambio que provocara una mejor forma de vivir y de convivir con el resto de las personas. Esto siempre ha sido importante y el esfuerzo por alcanzarlo nunca ha declinado. Y la voz de los profetas en medio de toda problemática social nunca ha dejado de escucharse, aún hasta el día de hoy.
En la fracción del Evangelio de hoy, vemos también que las cosas no funcionaban bien del todo entre los líderes y el pueblo. Por esa razón cuando Jesucristo se apareció a los discípulos en el aposento alto, ellos se encontraban llenos de miedo. Temían que las autoridades vinieran por ellos para llevarlos a la muerte, el camino que Jesús había recorrido unos días antes, el camino de la muerte en la cruz.
Pero a pesar de que estaban escondidos por miedo a los judíos, también podemos ver que ese miedo que ellos sentían, era lo que los mantenía unidos. Y cuando Jesús se aparece en medio de ellos, lo primero que hace Jesús es tranquilizarlos, “¡Paz a ustedes”! Y en ese momento Jesús les dio la autoridad para que siguieran adelante, controlando sus miedos.
Aunque no lo sabían, Jesús estaba completamente seguro de que ya estaban listos para emprender el inicio de lo que sería la Iglesia. “Jesús sopló sobre ellos, y les dijo: -Reciban el Espíritu Santo”. San Juan 20:22 Jesús les estaba mostrando el comienzo de algo nuevo, y no solo para ellos, sino para todo el mundo. Ya no estarían solos, pues el Espíritu Santo les acompañaría y les fortalecería.
Jesucristo siempre mantuvo un pensamiento estratégico a cada momento. Y el enviarlos al mundo para llevar su mensaje, debía ir acompañado de la fortaleza de Dios mismo.
La encomienda de Jesús a sus discípulos transformaría a millones de seres humanos, pues el comienzo de la Iglesia proyectaba algo grande.
Esto nos demuestra que tanto para Dios, como para nosotros, es muy importante contar el uno con el otro. Jesús necesitaría de la Iglesia, por esa razón San Pablo habla de la Iglesia como el “cuerpo de Cristo”, porque Jesús dependería en adelante de la fuerza de la Iglesia como portadora de su mensaje. Y es allí en donde surge nuestro poder y nuestra dependencia al mismo tiempo, nuestra dependencia del poder de Jesús. La Iglesia también necesitaría del respaldo de Jesús, ya que sin su presencia, sin su mensaje o sin su amor, la Iglesia perdería todo sentido de existencia, convirtiéndose en una simple organización humana, fría y sin ninguna estrategia para alcanzar su propósito, enfocada en sus propios intereses personales, sin ningún poder de transformación.
Así, de la misma forma que Dios envió a Jesús para cumplir con su misión, Jesús enviaría a sus  discípulos para cumplir con una nueva etapa de esa misión, pero aquí no debemos perder de vista algo muy importante. Para que la misión de Jesús obtuviera éxito, tuvo que mantener una estrecha comunión con Dios, su Padre. Y ahora, para que resultara en éxito la nueva etapa de esta misión, se requeriría de la misma relación, entre los miembros de este nuevo grupo y Dios, y esto se llevaría a cabo a través del Espíritu Santo, el cuál Jesús les había traído a los discípulos.
Por esa razón Juan se atreve a decir en su carta “porque todo el que es hijo de Dios vence al mundo” 1 Juan 5:4
Ese poder que ha recibido la Iglesia a través de los discípulos ha sido transmitido a la gente, a toda persona que necesitaba escuchar el mensaje de Jesús, a toda persona que estaba cansada de la monotonía de su vida, a toda persona esclavizada por los deseos y pensamientos de su propio egoísmo.
Dios, nunca ha dividido al mundo entre malos y buenos, como catalogamos nosotros a la  humanidad. Dios ve un solo mundo, en donde observa a sus hijos e hijas, unos atentos y otros distraídos. Es aquí en donde obtiene aún más sentido la existencia de la Iglesia. Dios transmite su amor a esos hijos e hijas que se encuentran algo distraídos, distraídos con infinidad de asuntos, asuntos importantes para vivir en este mundo, pero que muchas veces esos asuntos no nos permiten encontrarnos con nuestra grandeza interior, la grandeza que nos llevará a vivir una vida más plena.
Y aquí entra el amor, el amor por esos hijos e hijas de Dios, que se encuentran distanciados tanto fuera como dentro de la institución religiosa. Recuerda, Dios no los ve como personas malas y sin remedio, es por amor a ellos, por lo que Cristo preparó y envió estratégicamente a la Iglesia.

En una ocasión, un hombre se acercó a un niño que observaba todos los días de camino a la escuela, este niño llevaba cargando en su espalda a otro niño que se encontraba incapacitado para caminar. El hombre le dijo, esto debe ser una carga muy pesada para ti. Y el niño volteando a ver a aquel hombre le dijo. No señor, no es ninguna carga pesada para mí, porque él es mi hermano.
Hermano y hermana, cuando las personas comienzan a ver en el ser humano a su propio hermano, la carga se hace ligera, los celos se esfuman, las envidias desaparecen, y en cambio, el mundo comienza a tener un brillo intenso de armonía.
Recuerda, la Iglesia eres tú, y la Iglesia se encuentra estratégicamente involucrada en el mundo, dentro del gobierno, de las escuelas, de las empresas, de las zonas más ricas y de las zonas más pobres, de los clubes, de las zonas de extrema pobreza, etc.

No hay que olvidar que esa es la Iglesia que Jesucristo envió al mundo, la que ve al ser humano con amor, la que busca la transformación, la que no vacila por reformar lo que se deba reformar, la que vence sus propios miedos para emprender algo nuevo, pero que siempre planea sus  estrategias, dejando a un lado la improvisación. Iglesia, a ti te hablo, retoma nuevamente el poder con el que Jesús nos envió hace mas de 2000 años.
Esa Iglesia, es la que seguirá transformando al mundo, salvará a nuestros jóvenes mexicanos y atraerá un mejor futuro para nuestra nación.

Amén.

Pbro. Roberto Aguilar Cedeño

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA
Abril 15, 2012





domingo, 25 de marzo de 2012


VICARIO DE CRISTO


“Entre la gente que había ido a Jerusalén a adorar durante la fiesta, había algunos griegos. Éstos se acercaron a Felipe, que era de Betsaida, un pueblo de Galilea, y le rogaron: —Señor, queremos ver a Jesús.
Felipe fue y se lo dijo a Andrés, y los dos fueron a contárselo a Jesús. Jesús les dijo entonces:
—Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado.”
San Juan 12:20-23

El Papa Benedicto XVI ha visitado Guanajuato los días del 23 al 26 de Marzo de 2012. Como Jefe de Estado que es, el Presidente de México lo recibió como se le recibe a cualquier otro jefe de estado de cualquier nación. El papa Benedicto es el único jefe de estado en todo el mundo, que además de ser jefe del estado Vaticano es líder de una denominación cristiana. Y como tal, merece todo nuestro respeto. Los fieles católicos romanos mexicanos, han estado satisfechos de tener a su líder tan cerca de ellos, claro, los que viven en Guanajuato o tuvieron la oportunidad de viajar para verlo. Como seres humanos que somos, no todos están tan contentos con él, después de todos los escándalos que surgieron en meses pasados dentro y fuera de la Iglesia Católica Romana.

Creo firmemente que como seguidores de un líder como Jesucristo, quien para nosotros es el Hijo de Dios, Dios mismo como segunda persona de la Santísima Trinidad. Debemos ser expertos en identificar el liderazgo o la falta de liderazgo en todo aquel que nos rodea, pero principalmente en aquellos que quieran dirigirnos. ¿Porqué? Porque como maestro, Jesucristo dio una gran enseñanza a sus discípulos y por ende nosotros aprendemos también de esa enseñanza.
La fracción del evangelio en este cuarto domingo en Cuaresma, nos habla precisamente del liderazgo de Jesucristo. Todo cristiano conoce o ha escuchado a cerca del milagro realizado por Jesús, con los cinco panes y los dos pescados.
Cuando Jesús se vio rodeado por la multitud que lo seguía, inmediatamente dio por sentado que él y sus discípulos se encargarían de darles de comer, y aunque Jesús ya sabía lo que debía hacer, él le pregunta a Felipe “¿Dónde vamos a comprar pan para toda esta gente?” Felipe, comienza a hacer sus cuentas de acuerdo al dinero que tenían y apenas podían pagar para que mal comiera la multitud, pero aparte, la ciudad más cercana para comprar el pan, no se encontraba tan cerca y además ya era tarde para ir y regresar con el pan. Andrés, se adelanta un poco y encuentra a un niño que tiene los cinco panes y dos pescados. Pero, con ello sería imposible alimentar a tanta gente.
Aquí podemos observar la diferencia entre la visión de Jesús y la de sus seguidores. Jesús tiene la confianza de que ellos alimentarán a la gente, los discípulos dependen del dinero, y de los pocos recursos que tienen a la mano, pero esto no quiere decir que los discípulos estén equivocados, de acuerdo a sus conocimientos y experiencias, ellos aportan lo que pueden dar, y Jesús tomando una de sus propuestas partirá de ahí para comenzar el milagro. Teniendo ya los cinco panes y los dos pescados, Jesús da gracias a Dios, y ese agradecimiento es una pieza clave, agradecer por lo poco o nada que había en ese instante.
Lo siguiente, para darle seguimiento al milagro, fue el hecho de repartir. Jesús dio a la gente lo que necesitaban, y por mano de los discípulos se alcanzó el propósito, alimentar a la multitud.
Así que los discípulos se enfocaron en seguir la orden de su líder, sin buscar en principio la remuneración o el pago, sino que se enfocaron en cumplir el objetivo del trabajo que estaban desempeñando en ese momento.
Al final, el milagro que Dios realiza a través de Jesús y a través del desempeño de los discípulos, se extiende hasta el llenado de las 12 canastas con el pan sobrante. Era común en aquel tiempo que los hombres judíos cargaran con una canasta en donde guardaban su comida, y esto nos indica que al haber llenado 12 canastas, cada uno de los 12 discípulos, trabajaron en este proyecto y recibieron su paga. Seguramente recibieron más de lo que ellos esperaban.

Hermanas y hermanos, el liderazgo que nuestra patria necesita en este momento histórico, en donde existe una crisis de seguridad pública, una crisis de confianza en las autoridades, una crisis de valores humanos. Es importante ser los discípulos que Cristo está formando, y que lo está haciendo ya en tu vida.
Jesucristo nos enseña este día a que confiemos en Dios, así como él confió. Jesucristo nos anima a que creamos en nosotros mismos, así como él creyó en él mismo. Jesucristo nos reta a la acción así como él y sus discípulos entraron a la acción con sus propias manos, con sus propios recursos y con sus propias limitaciones.
El verdadero líder que México necesita, en primer lugar es aquel que cree, y que tiene la fe necesaria para alcanzar el bien común, para alcanzar los objetivos propuestos, y los planes a corto mediano y largo plazo. Pero el nuevo líder es aquel que al mismo tiempo puede ser sincero con él mismo y notar sus propias limitaciones y errores. El verdadero líder que nuestra patria necesita es aquel que sabe delegar las responsabilidades y deberes del grupo o institución a la cual está sirviendo. Ese líder está ejemplificado en Jesucristo. Pero él siempre ha estado en búsqueda de nuevos líderes, como lo fueron sus primeros 12 seguidores.

Hermanas y hermanos, Jesucristo nos enseña a que cada uno, tú y yo, seamos ese aprendiz, ese líder necesario en cada rincón del mundo. Tú casa, tú trabajo, tú iglesia, tú colonia, tú ciudad, etc. Te necesitan como líder. Debemos quitar de nuestras mentes el clásico líder, autoritario, impositivo, abusivo, exigente, promotor del miedo, sordo, inflado de poder, que tanto daño ha causado a nuestro México y aún lo sigue haciendo. Esos tiempos se acabaron, ahora es tiempo de los líderes que Jesucristo está formando, a partir de tu corazón, con respeto, con valores, con verdad, con lealtad, con compromiso, y con visión.

Busca al líder que llevas dentro de ti, y ponlo en acción.

AMÉN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.

QUINTO DOMINGO EN CUARESMA – AÑO “B”
MARZO 25, 2012.




domingo, 18 de marzo de 2012


EL LIDERAZGO QUE MÉXICO NECESITA


“La gente, al ver esta señal milagrosa hecha por Jesús, decía:
—De veras éste es el profeta que había de venir al mundo.”
San Juan 6:14

Los candidatos que competirán como aspirantes a la presidencia de la Republica Mexicana, desde la semana pasada se encuentran rindiendo protesta. Frente a los simpatizantes de sus partidos, ya han dado inicio sus campañas. Nuestro país nuevamente ha comenzado esta etapa que se vive cada 6 años. Escucharemos las propuestas que cada uno de ellos tendrá para el pueblo de México y el pueblo decidirá individualmente en una urna al final de la campaña.
Esto es una muy buena oportunidad para que nosotros como cristianos, tomemos conciencia del privilegio que tenemos como participantes de la naciente democracia mexicana. Ahora bien, ¿Cuál debe ser nuestra posición ante este tiempo electoral?
Cada uno de los candidatos a la presidencia debe tener nuestro respeto, pues son humanos y todos tienen sus propios aciertos y desaciertos. Lo que el cristiano deberá hacer es orar por cada uno de ellos, pero también escuchar y analizar cuál de ellos sería el mejor líder que México necesita.

Creo firmemente que como seguidores de un líder como Jesucristo, quien para nosotros es el Hijo de Dios, Dios mismo como segunda persona de la Santísima Trinidad. Debemos ser expertos en identificar el liderazgo o la falta de liderazgo en todo aquel que nos rodea, pero principalmente en aquellos que quieran dirigirnos. ¿Porqué? Porque como maestro, Jesucristo dio una gran enseñanza a sus discípulos y por ende nosotros aprendemos también de esa enseñanza.
La fracción del evangelio en este cuarto domingo en Cuaresma, nos habla precisamente del liderazgo de Jesucristo. Todo cristiano conoce o ha escuchado a cerca del milagro realizado por Jesús, con los cinco panes y los dos pescados.
Cuando Jesús se vio rodeado por la multitud que lo seguía, inmediatamente dio por sentado que él y sus discípulos se encargarían de darles de comer, y aunque Jesús ya sabía lo que debía hacer, él le pregunta a Felipe “¿Dónde vamos a comprar pan para toda esta gente?” Felipe, comienza a hacer sus cuentas de acuerdo al dinero que tenían y apenas podían pagar para que mal comiera la multitud, pero aparte, la ciudad más cercana para comprar el pan, no se encontraba tan cerca y además ya era tarde para ir y regresar con el pan. Andrés, se adelanta un poco y encuentra a un niño que tiene los cinco panes y dos pescados. Pero, con ello sería imposible alimentar a tanta gente.
Aquí podemos observar la diferencia entre la visión de Jesús y la de sus seguidores. Jesús tiene la confianza de que ellos alimentarán a la gente, los discípulos dependen del dinero, y de los pocos recursos que tienen a la mano, pero esto no quiere decir que los discípulos estén equivocados, de acuerdo a sus conocimientos y experiencias, ellos aportan lo que pueden dar, y Jesús tomando una de sus propuestas partirá de ahí para comenzar el milagro. Teniendo ya los cinco panes y los dos pescados, Jesús da gracias a Dios, y ese agradecimiento es una pieza clave, agradecer por lo poco o nada que había en ese instante.
Lo siguiente, para darle seguimiento al milagro, fue el hecho de repartir. Jesús dio a la gente lo que necesitaban, y por mano de los discípulos se alcanzó el propósito, alimentar a la multitud.
Así que los discípulos se enfocaron en seguir la orden de su líder, sin buscar en principio la remuneración o el pago, sino que se enfocaron en cumplir el objetivo del trabajo que estaban desempeñando en ese momento.
Al final, el milagro que Dios realiza a través de Jesús y a través del desempeño de los discípulos, se extiende hasta el llenado de las 12 canastas con el pan sobrante. Era común en aquel tiempo que los hombres judíos cargaran con una canasta en donde guardaban su comida, y esto nos indica que al haber llenado 12 canastas, cada uno de los 12 discípulos, trabajaron en este proyecto y recibieron su paga. Seguramente recibieron más de lo que ellos esperaban.

Hermanas y hermanos, el liderazgo que nuestra patria necesita en este momento histórico, en donde existe una crisis de seguridad pública, una crisis de confianza en las autoridades, una crisis de valores humanos. Es importante ser los discípulos que Cristo está formando, y que lo está haciendo ya en tu vida.
Jesucristo nos enseña este día a que confiemos en Dios, así como él confió. Jesucristo nos anima a que creamos en nosotros mismos, así como él creyó en él mismo. Jesucristo nos reta a la acción así como él y sus discípulos entraron a la acción con sus propias manos, con sus propios recursos y con sus propias limitaciones.
El verdadero líder que México necesita, en primer lugar es aquel que cree, y que tiene la fe necesaria para alcanzar el bien común, para alcanzar los objetivos propuestos, y los planes a corto mediano y largo plazo. Pero el nuevo líder es aquel que al mismo tiempo puede ser sincero con él mismo y notar sus propias limitaciones y errores. El verdadero líder que nuestra patria necesita es aquel que sabe delegar las responsabilidades y deberes del grupo o institución a la cual está sirviendo. Ese líder está ejemplificado en Jesucristo. Pero él siempre ha estado en búsqueda de nuevos líderes, como lo fueron sus primeros 12 seguidores.

Hermanas y hermanos, Jesucristo nos enseña a que cada uno, tú y yo, seamos ese aprendiz, ese líder necesario en cada rincón del mundo. Tú casa, tú trabajo, tú iglesia, tú colonia, tú ciudad, etc. Te necesitan como líder. Debemos quitar de nuestras mentes el clásico líder, autoritario, impositivo, abusivo, exigente, promotor del miedo, sordo, inflado de poder, que tanto daño ha causado a nuestro México y aún lo sigue haciendo. Esos tiempos se acabaron, ahora es tiempo de los líderes que Jesucristo está formando, a partir de tu corazón, con respeto, con valores, con verdad, con lealtad, con compromiso, y con visión.

Busca al líder que llevas dentro de ti, y ponlo en acción.

AMÉN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.

CUARTO DOMINGO EN CUARESMA – AÑO “B”
MARZO 18, 2012.





domingo, 29 de enero de 2012

AUTORIDAD O AUTORITARISMO


“Todos tenemos el conocimiento de la verdad; pero el conocimiento hincha de orgullo,
en tanto que el amor edifica la comunidad”.
1 Corintios 8:1b

Pablo de la Cruz Sabor, es un hombre argentino que tuvo cáncer desde el año 1995 al 2001. Se atendió en los mejores institutos de Argentina pero no alcanzó la sanidad. Después conoció una fundación que ofrecía medicina de vanguardia (bio psico social). Y en esa fundación, siguió un tratamiento, trabajando desde la inteligencia emocional, aprendió a
integrarse y a trabajar por su sanidad. Ahora Pablo de la Cruz está completamente sano, sanó sus vínculos familiares, cambió su estilo de vida y ahora disfruta de una vida sana. ¿Por qué crees tú, que Pablo de la Cruz pudo alcanzar su sanidad? ¿Crees que todos podemos alcanzar ese nivel de auto curación?
Veamos a partir de nuestras lecturas dominicales, en este cuarto domingo después de Epifanía, cual es el fundamento de este milagro de sanación. Y entendamos de mejor manera cuál es el tipo de autoridad en la que todos necesitamos enfocar nuestro esfuerzo.
Nuestra primera lectura en el libro de Deuteronomio 18:15-20 nos dice que Moisés se encuentra hablando al pueblo de Israel, en ese momento el pueblo se había convertido en un pueblo temeroso, un pueblo que no había soportado el escuchar la voz de Dios, “Esto es en realidad lo que ustedes pidieron al Señor su Dios en el monte Horeb, el día en que todos se reunieron allí y dijeron: “No queremos oír otra vez la voz del Señor nuestro Dios, ni ver este gran fuego, para no morir.” Deuteronomio 18:16
Dios consintió en esa petición del pueblo, pero Él exigía dos cosas, una era que todo aquel que escuchara su mensaje por medio del nuevo profeta, estaría obligado a obedecer, porque Dios le pediría cuentas. Y la otra cosa era que el profeta que presumiera de hablar en su nombre y dijera algo que Él no le haya mandado decir o hablara en nombre de otros dioses, sería condenado a muerte. Tal vez nos parezca un poco extrema esta posición de la pena de muerte, pero en ese momento se encontraba en juego el futuro del pueblo de Israel. Porque había salido de la esclavitud de Egipto, era un pueblo que había perdido su identidad y debía recuperarla. Además entrarían a tomar posesión de la tierra prometida, en donde las costumbres de otros pueblos competirían con las suyas. Es por eso que se trataba de recuperar su identidad, cuidarla y defenderla a través de una estricta comunicación entre Dios y el pueblo, porque para Dios lo más importante era que su mensaje llegara al corazón de su pueblo. En resumen, Dios exigía que tanto el nuevo profeta y el pueblo, llevaran con autoridad su mensaje, y nunca con el autoritarismo que solamente procurara el bien de un líder o
de un grupo en particular, esa no habría sido la voluntad de Dios.   
En la segunda lectura, 1 Corintios 8:1b-13 San Pablo aconseja a los cristianos de Corinto, pues se encuentran en un dilema, ¿Los cristianos pueden comer carne ofrecida a los dioses? En la época del Nuevo Testamento, los ciudadanos de Corinto acostumbraban asistir a las fiestas para adorar a los dioses, pero también para divertirse.
Algunos de los cristianos de Corinto también acostumbraban asistir a esas fiestas, y pasársela bien. La carne que se ofrecía en esos templos era consumida por los asistentes. Los judíos eran los únicos que no tenían permitido consumir de esa carne, por el hecho de haber sida ofrecida a los dioses. Pero San Pablo les enseña a los cristianos de Corinto que comer de esa carne no los hace pecar, porque para ellos solo existe un Dios, Padre de Jesucristo, y los dioses a los cuales se les ofrece la carne, simplemente eran figuras de piedra, madera o metal.
Pero lo que si les advierte San Pablo a aquellos cristianos, es que tuvieran mucho cuidado con sus acciones delante de sus hermanos más pequeños en la fe. Ya que los nuevos convertidos al cristianismo, que comenzaban a fortalecer su fe, todavía no tenían muy claro el tema de los dioses y los sacrificios. Y que cuando ellos veían a otros cristianos comer de esa carne, los podían hacer caer en pecado, porque algunos de esos nuevos cristianos, aún creían que esas divinidades eran reales y se creaba en ellos una carga de conciencia. Aquí vemos la autoridad de San Pablo en la enseñanza, pues dejaba a consideración de los cristianos una cosa muy importante, ellos tenían que razonar y comprender que su libertad no debía comprometer la fe de sus hermanos más pequeños.
En el evangelio de hoy, San Marcos 1:21-28, Jesús fue invitado a enseñar en la sinagoga. Cafarnaúm era una ciudad con mucho movimiento económico, era una ciudad en donde se recaudaban impuestos para Roma. Así que seguramente en la sinagoga también había mucha gente que asistía. Cuando Jesús comenzó a enseñar las escrituras, todo mundo quedó admirado, no solo por el contenido de su enseñanza, sino por la forma en que enseñaba. Los Maestros de la ley nunca habían tenido esta forma de enseñar que ahora Jesús les estaba presentando, ya que los Maestros de la ley seguían la tradición desde tiempos de Moisés, solamente pasaban el mensaje que Dios había enseñado a otros, y hablaban con la autoridad de Moisés y de los profetas. Pero Jesús enseñaba con su propia autoridad.
Jesús puso en práctica su autoridad, no solo en la enseñanza sino también en los hechos. Cuando el hombre poseído lo reconoce, diciéndole: “¿Por qué te metes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo te conozco, y sé que eres el Santo de Dios”. San Marcos 1:24. Entonces Jesús con su autoridad lo reprende: “¡Cállate y deja a este hombre!” San Marcos 1:25. Esto hizo ganar mucha fama para Jesús en la región de Galilea.
Hermana y hermano, nuestra libertad nos capacita para poder realizar milagros con autoridad. El hombre del cual hablé al principio, Pablo de la Cruz, fue sanado porque él hizo presente la autoridad de Jesús en su vida.
Recuerda que desde el principio Dios siempre se ha querido comunicar con cada ser humano, para Él la comunicación con el ser humano debería ser personalizada, pero el ser humano es el que ha rechazado esta comunicación directa con su Creador. En su lugar ha querido depender de líderes como profetas, sacerdotes, Maestros, etc. Y lamentablemente, como seres humanos llegamos a perder el propósito del uso de la autoridad, y es muy fácil caer en el autoritarismo, el cual nos hace llegar al abuso de los puestos que Dios nos ha encomendado, buscando muchas veces nuestros propios intereses antes de los intereses de Dios.
Hermana y hermano, Jesucristo te invita el día de hoy para que fijes tu vida en él, para que busques el poder que en él existe, para que hables y vivas con la autoridad que solo emana de él. La autoridad no debe convertirte en un mandamás, la autoridad más bien debe convertirte en un humilde servidor y guía para tus demás hermanos en la fe.  
El mundo necesita urgentemente esa autoridad que se fundamenta en el amor, nuestras ciudades y nuestras iglesias necesitan también urgentemente ese tipo de autoridad, la cual nos guíe, nos comprenda, nos acepte, nos respete y a todos nos trate con dignidad. Dios no ha creado a seres humanos que estén por encima de otros seres humanos. Dios solamente ha creado hijos, a los cuales quiere decirles cuanto Él ama.

¡VIVE CON LA AUTORIDAD DE CRISTO EN TU VIDA!
AMÉN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño.
robertoaguilar.75@gmail.com

Cuarto domingo después de la Epifanía – Año B
Enero 29, 2012.

domingo, 15 de enero de 2012

“¿A QUIÉN HE DE SEGUIR?”


“Jesús decidió ir a la región de Galilea. Encontró a Felipe y le dijo: -Sígueme”
San Juan 1:48

"No todo es capturar criminales sino construir instituciones” dijo el presidente de México Felipe Calderón el sábado 14 de Enero de 2012. Este fue el  llamado que ha hecho el presidente desde el estado de Chiapas a toda la sociedad mexicana. En Colima también creemos que no todo debe ser perseguir criminales, aunque reconocemos la importancia de ello, debemos principalmente construir, y no solamente instituciones, hay muchas otras cosas que se han dejado de construir en nuestra nación y que debemos continuar erigiendo.
Un ejemplo claro para seguir esa construcción en nuestra nación se encuentra en los ideales de nuestros héroes nacionales como Pancho Villa y Emiliano Zapata, que fueron precisamente los que impulsaron una nueva forma de vivir en este país. Esos objetivos de igualdad, donde los que más tienen, tengan un poco menos y los que no tienen nada, tengan algo para que se les devuelva su dignidad humana. Nuestro México necesita seguir por ese camino al cual somos llamados hoy nuevamente. Así que no olvidemos aquellos ideales en los cuales se ha fundado esta nación. Los Ideales de libertad de Miguel Hidalgo y Costilla, y los ideales de justicia de Pancho Villa y Emiliano Zapata, los ideales de igualdad y respeto de Benito Juárez. Jamás olvidemos que somos herederos de tan altos deseos y que ahora nos corresponde a nosotros continuar con esa construcción, porque la historia no ha terminado aun.
Es así que el Evangelio de hoy también nos invita a seguir altos principios. Este segundo domingo después de la Epifanía, Jesús continúa su ministerio llamando a aquellos que han de ser sus primeros seguidores. Jesús se encamina hacia el norte de Galilea, y en ese camino encuentra a Natanael, “un verdadero Israelita, en quien no hay engaño”, quien en los otros evangelios es nombrado como Bartolomé.
Cuando Felipe corre a llamar a Natanael para ir con Jesús, Natanael se muestra un poco inseguro al escuchar la procedencia de Jesús ya que Natanael era originario de Caná y existía cierta rivalidad entre los pueblos de Caná y Nazaret. Así que su primera reacción no es muy esperanzadora. Pero Felipe lo reta diciéndole “ven y compruébalo”.   
Felipe y Natanael eran dos hombres que aun conociendo las profecías de la promesa del Mesías, no tenían clara la procedencia, la personalidad, los ideales o la posición política que tendría su Mesías tan esperado.
Pero había algo que haría que toda duda se disipara, algo que a todos nos llena de seguridad cuando no estamos convencidos de la veracidad en alguna situación. Cuando Natanael le pregunta a Jesús“¿Cómo es que me conoces?” “Jesús le respondió: --Te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”.
 Natanael entonces sorprendido le responde; “Maestro, ¡tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel!”
Estas palabras de Jesús, sin duda impactaron la vida de Natanael.
La sombra de la higuera, era un sitio tranquilo para el alma reverente. Y seguramente Natanael como un buen judío, se encontraba orando y meditando, conversando con Dios. No sabemos cuál habrá sido exactamente su dialogo con Dios, pero lo que si sabemos y podemos darnos cuenta es que Jesús conocía exactamente lo que Natanael tenía en su corazón, y vemos con seguridad que las palabras de Jesús fueron la respuesta al dialogo que Natanael había tenido con Dios bajo esa higuera.
Hermano y hermana, así como le ocurrió a Natanael en su conversación con Dios. También nos ocurre a nosotros, cuando meditamos, en una recamara, en la calle, en un templo, en el parque, en cualquier lugar. Dios esta ahí escuchando atentamente nuestro voz interna. Queridos hermanos Dios disipa todas nuestras dudas cuando somos atentos a su voz. Esa voz que escuchamos a través de nuestra vida diaria en cada acontecimiento. Esa es la voz de Jesucristo que viene a llamarnos, Jesús quiere que lo sigamos para que seamos sus discípulos y nos encontremos con la felicidad. La mejor manera de construir es siguiendo a Jesús viviendo una vida de fe y acción.

El día de ayer, 14 de enero, el presidente de la república nos hizo un llamado, nos invitó a que nos unamos para construir. Esa voz seguramente es la voz de Dios llamándonos nuevamente, para que no olvidemos que cada uno de nosotros somos los que le damos sentido a nuestro presente.

Existe un poema llamado INVICTUS del poeta inglés William Ernest Henley del siglo XIX, el cuál refleja la fuerza interna que cada uno de nosotros poseemos. El poema dice así:

“Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma
”.

Existen muchas voces del pasado que nos dicen ¡no dejes de construir!, las voces de aquellos personajes históricos, santos, mártires, apóstoles, pastores, sacerdotes, pueblos conquistados, héroes nacionales y muchos otros más.
Hermano y hermana, este segundo domingo de epifanía Jesús te ha llamado nuevamente a ti, “¡ SÍGUEME!” Él ha escuchado tus oraciones desde lo más profundo de tu corazón.  Ahora, prosigue en la construcción del México libre y justo que tanto deseas, retoma los ideales que nos han otorgaron una gran nación, recuerda “Tú eres el amo de tu destino, tú eres el capitán de tu alma.

¡SIGUAMOS A CRISTO!
AMEN.


Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño
robertoaguilar.75@gmail.com

Segundo domingo después de Epifanía – Año B 
Enero 15, 2012.

domingo, 8 de enero de 2012

UNA MANIFESTACIÓN “ESPECIAL”


“No acabará de romper la caña quebrada ni apagará la mecha que arde débilmente.”
Isaías 42:3

La sociedad de Colima ha quedado nuevamente consternada por el asesinato de una joven de 25 años de edad, que el pasado jueves 5 de Enero de 2012 a unas cuadras de la Iglesia de San Jorge, fue victima de un asalto dentro de las instalaciones en donde se desempañaba como secretaria de un negocio.
No cabe duda que esta situación nos preocupa como ciudadanos. No cabe duda que los culpables deberían pagar por sus crímenes. No cabe duda que una joven vida quedo apagada, cuando tenía un futuro por delante. Pero también es justo reconocer que todos aquellos que han decidido seguir una vida de delincuencia, de asesinato, de corrupción, de mentira, de difamación, etc. Son victimas de sus propios miedos, son personas que han perdido la esperanza de poder vivir una vida mejor, son personas que han sido engañadas por sus propias inseguridades, son personas que viven solas en su interior, no son escuchadas, no son comprendidas, seguramente muchos de ellos han sufrido abusos de todo tipo, agresión física y psicológica.
Es por eso que en este momento no debemos buscar culpables de todo lo malo que está ocurriendo en nuestra sociedad, porque eso no nos llevará a ninguna solución. Dejemos a las autoridades civiles que hagan su trabajo. Pero lo que si podemos hacer como seguidores de Jesucristo es vivir una vida de Epifanía, porque la Epifanía no es solamente una estación litúrgica de la Iglesia, no es algo que solamente deba servir para adornar nuestros templos y ceremonias, No. La Epifanía es la manifestación de Jesucristo en la tierra. Es la manifestación del amor de Dios en nuestra sociedad. Y esa manifestación la llevó a cabo Jesús al haber sido encarnado hace más de 2000 años en las tierras de Palestina y comenzar su ministerio.
Ahora nos corresponde a nosotros llevar a cabo esa manifestación del amor de Dios a todos los rincones de nuestras ciudades mexicanas que tanto lo necesitan.
Hoy es el primer domingo después de la Epifanía de Nuestro Señor. Y ahora las lecturas de este domingo nos llevan a enfrentarnos con la realidad que estamos viviendo.

Nos dice el Profeta Isaías: “No acabará de romper la caña quebrada ni apagará la mecha que arde débilmente.” La Caña y la Mecha son dos imágenes poéticas que en otros pasajes del Antiguo Testamento se refieren a un pueblo que se ha quedado sin fuerzas. En este pasaje Isaías está hablando del Siervo de Dios, y ese siervo de Dios no ha venido para romper la caña ni para apagar la mecha. En otras palabras, el Siervo de Dios ha venido al mundo a traer paz y justicia para todos y no para dañar al pueblo que ha quedado debilitado.
En ese pueblo debilitado nos podemos ver reflejados todos. Un pueblo que lucha día a día por no asfixiarse en medio de la corrupción y la intolerancia. Pero también vemos con mas claridad las palabras de Cristo “ama a tu prójimo como a ti mismo” Mateo 22:39 “Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por quienes los persiguen.”, pero, ¿Como poder amar a alguien que ha cometido tan horribles crímenes en nuestra nación? ¿Porque no amarlos si también son víctimas de sus propios sufrimientos?
Es aquí donde tiene que llevarse a cabo la manifestación de Jesucristo, dentro de un mundo debilitado. Un pueblo debilitado por haber sido victima de las injusticias de una sociedad egoísta, debilitado por el hambre de pan, debilitado por la desesperación de la pobreza económica y educativa, debilitado por la falta de amor.
Vivimos en un país hermoso. En medio de una gente maravillosa que necesita esa manifestación de Dios en medio de sus vidas. Acaso, ¿Tendrá que venir nuevamente Jesús, para manifestarse a ellos?
Hermano y hermana, nos decimos cristianos, ¿Por qué? Porque somos miembros de una institución que se llama a si misma cristiana. O porque somos los actuales manifestadores de Dios en la tierra. ¿Qué somos?
¿Que podemos hacer por las familias que han perdido a sus seres queridos en nuestras comunidades, cuando tenemos la oportunidad de estar cerca de ellos?, no podemos hacer mas que darles consuelo, escucharlos y solamente si ellos lo piden, un consejo. Pero eso es todo.
La manifestación de una nueva epifanía no debe quedar entre las paredes de nuestros templos, pero tampoco se trata de crear súper campañas evangelizadoras que atraigan la atención de todo mundo presentándoles una opción religiosa, tampoco se trata de eso.
La nueva manifestación de Jesucristo en la tierra solamente se puede hacer presente en nuestra forma de vivir. Actuando de forma responsable en lo que a cada uno de nosotros nos corresponde hacer. Cuando llevamos a cabo nuestro trabajo, por más sencillo y humilde que sea ese trabajo, se notará el amor con el que lo haz realizado, porque cuando lo haces sin amor también se notará.
Tú eres la Iglesia, recuerda, en tus manos  y en mis manos se encuentra la prevención de todos esos acontecimientos negativos de nuestro actual México. Tú y yo somos los nuevos manifestadores de Jesucristo. ¿Hay esperanza para todos? Si la hay. Pues vívela y transmítela. ¿Hay amor para todos? Si lo hay. Pues vívelo y transmítelo. ¿Hay perdón para todos? También lo hay. Pues vívelo y transmítelo.
Hermano y hermana, tú puedes contagiar la alegría de vivir a aquellos con quienes compartes cada día, tú haz experimentado en carne propia la salvación que Cristo nos ha traído, y ahora eres una nueva persona. No te quedes con ellos solo para ti.
Trabajemos juntos para darle un mejor rumbo a nuestro México. Y para eso debemos cuidar la caña quebrada y la mecha que arde débilmente, para llevarlo a ser una caña fuerte y una mecha con una gran flama. Ese es el sueño de Dios y la esperanza de un mejor futuro.

¡VIVE LA EPIFANÍA HERMANO!

AMEN.

Pbro. Roberto Aguilar-Cedeño
robertoaguilar.75@gmail.com

Primer Domingo después de Epifanía – Año B
Enero 8, 2012.